INFORME DE LA JUNTA INTERNACIONAL DE FISCALIZACIóN DE ESTUPEFACIENTES CORRESPONDIENTE A 2000 |
E/INCB/2000/1
PUBLICACIóN DE LAS NACIONES UNIDAS Sales No. S.01.XI.1 ISBN 92-1-348065-2 ISSN 0257-3733 |
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índice
Prefacio
Capítulo
- Consumo excesivo de drogas sometidas a fiscalización internacional (PDF)
- Medidas para asegurar el uso de las drogas sometidas a fiscalización con fines médicos y científicos
- Necesidades y disponibilidad para fines médicos: dos variables que hay que evaluar y ajustar
- Efectos de la cadena de distribución de drogas sobre el consumo
- Efectos de los controles reglamentarios nacionales e internacionales
- Conclusiones y recomendaciones
- Funcionamiento del sistema internacional de fiscalización de drogas (PDF)
- Situación de la adhesión a los tratados de fiscalización internacional de drogas
- Cooperación con los gobiernos
- Prevención de la desviación hacia el tráfico ilícito
- Medidas de fiscalización
- Ámbito de la fiscalización
- La disponibilidad de drogas para fines médicos
- Análisis de la situación en el mundo (PDF)
- África
- América
- Asia
- Europa
- Oceanía
Notas (PDF)
Anexos (PDF)
- Agrupaciones regionales utilizadas en el informe de la Junta Internacional de Estupefacientes correspondiente a 2000
- Composición actual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
Cuadro.
NOTAS EXPLICATIVAS
En el presente informe se han empleado las siguientes abreviaturas:
ASEAN Asociación de Naciones del Asia Sudoriental
BCEAO Banco Central de los Estados del África Occidental
CEDEAO Comunidad Económica de los Estados del África Occidental
CEI Comunidad de Estados Independientes
CICAD Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas
CODAM Comunidad de Desarrollo del África Meridional
COMESA Mercado Común para África Meridional y Oriental
DDD dosis diaria definida
Interpol Organización Internacional de Policía Criminal
LSD dietilamida del ácido lisérgico
MDMA metilendioxianfetamina
OMS Organización Mundial de la Salud
OUA Organización de la Unidad Africana
PNUFID Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas
SIDA síndrome de inmunodeficiencia adquirida
THC tetrahidrocannabinol
VIH virus de inmunodeficiencia humana
Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no implican, de parte de la Secretaría de las Naciones Unidas, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los países, territorios, ciudades o zonas citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites.
Los nombres de los países y zonas son los que eran de uso oficial en el momento en que se reunieron los datos pertinentes.
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Los datos comunicados después del 1.º de noviembre de 2000 no se pudieron tener en cuenta al preparar este informe. |
Prefacio
Los tratados sobre fiscalización internacional de drogas disponen que la Junta prepare un informe anual sobre su labor. Cada año, una sección del informe se refiere a un tema concreto a fin de contribuir a las deliberaciones de políticas y la adopción de decisiones en materia de fiscalización nacional, regional e internacional de drogas. Como el objetivo principal de los tratados es prevenir el uso indebido de drogas y sus problemas conexos, durante los últimos años los temas especiales se han referido directa o indirectamente a la prevención del uso de drogas que no está justificado por razones médicas o científicas.
Aunque la necesidad de prevenir el uso indebido de drogas es evidente, no está claro cuál es la mejor forma de lograrla. Las causas del uso indebido de drogas son múltiples y están relacionadas entre sí, por lo que la prevención resulta igualmente compleja. A todos los niveles de la prevención, el elemento principal del enfoque que se adopte es reducir la disponibilidad de drogas para fines no médicos imponiendo normas estatutarias. En un momento, ése fue el medio principal, si no el único, para combatir el uso indebido de drogas; sin embargo, gradualmente se ha ido haciendo evidente que, por sí sólo, este enfoque nunca es suficiente. A menos que se logre erradicar totalmente la oferta ilícita de drogas un ideal imposible el uso indebido continuará, y a menos que cese el uso indebido de drogas un ideal igualmente imposible la oferta ilícita continuará. Por lo tanto, la reducción de la oferta de drogas simultáneamente con la reducción de su demanda confiere más eficacia a ambos enfoques.
Aunque la reducción de la demanda es una importante obligación impuesta tanto por la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes como por el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, su importancia fue reconocida en el plano internacional en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988. La importancia de esta cuestión fue destacada y reforzada en el examen temático realizado por la Junta en 1993 y posteriormente en la Declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de drogas, aprobados por la Asamblea General en su vigésimo período extraordinario de sesiones dedicado al problema mundial de las drogas (resolución S-20/3, anexo).
Los tratados internacionales de fiscalización de drogas disponen la adopción de medidas para reducir la demanda de drogas que se usan en forma ilícita, pero disponen también que se deben suministrar drogas a quienes las necesitan con fines de tratamiento médico. En el capítulo I de su informe anual correspondiente a 1999, la Junta señaló a la atención de la comunidad internacional que en muchas partes del mundo no se dispone de analgésicos efectivos para el alivio del dolor y del sufrimiento. A fin de complementar la información sobre este tema, la Junta decidió examinar en su informe anual correspondiente a 2000 un problema igualmente importante, es decir, el consumo excesivo de drogas sometidas a fiscalización internacional.
En el presente informe de la Junta correspondiente a 2000 se describe el uso excesivo de sustancias sometidas a fiscalización en varios países, y se examinan los diversos factores que posiblemente contribuyan a esta situación. Se examinan diversas formas de reducir el consumo excesivo y se esbozan las responsabilidades que competen a los profesionales del sector de la salud, las compañías farmacéuticas, las organizaciones de profesionales, las asociaciones de consumidores, los gobiernos y la población en general. Aunque es importante invertir la tendencia observada en los últimos años a tratar problemas de carácter social con medicamentos, es igualmente importante no desalentar el uso apropiado de las medicinas. A pesar de la preocupación que causan el uso de drogas sicoactivas y toda la serie de problemas dimanantes de ese uso, la Junta reconoce que estas drogas han revolucionado el cuidado de los enfermos mentales en los últimos 50 años y quelas medicinas que contienen estupefacientes y sustancias sicotrópicas cumplen una función importante en el cuidado de la salud.
Además de los programas de educación general, las medidas de prevención probablemente más eficaces incluyen la reducción de la disponibilidad de drogas mediante actividades efectivas de represión que comprenden la aplicación de penas suficientemente severas para disuadir a los que obtienen enormes beneficios del tráfico de drogas ilícitas. La reducción del uso excesivo de drogas bajo receta, sin embargo, depende mucho más de los conocimientos que tengan los médicos y otros profesionales del sector de la salud sobre las normas para una prescripción racional de drogas. Los progresos en esta esfera están estrechamente vinculados al objetivo a largo plazo de modificar las actitudes de la población respecto de la medicina en general y de las drogas sicoactivas en particular.
En los capítulos II y III del informe correspondiente a 2000 figuran un análisis del funcionamiento del sistema de fiscalización internacional de drogas y las principales novedades en el uso indebido y el tráfico de drogas en diferentes regiones del mundo. La Junta abriga la esperanza de que los gobiernos adopten medidas eficaces para promover el uso apropiado de las drogas sometidas a fiscalización y para prevenir el consumo excesivo de drogas cuando este ocurra. Asimismo, habrá que prestar atención al abastecimiento de medicinas eficaces cuando se produzca un déficit.
En los albores del siglo XXI, la Junta expresa la esperanza de que los Estados que todavía no hayan ratificado los tratados de fiscalización internacional de drogas adoptarán las medidas necesarias para asegurar la realización del objetivo de la adhesión universal a esos tratados. Espera también que el presente informe resulte de utilidad para los gobiernos y sus pueblos en sus esfuerzos conjuntos para hacer frente a los problemas del futuro.
Hamid Ghodse Presidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
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